Asistencia Nutricional
Todos los pacientes que van a ser sometidos a cirugía bariátrica, sea cual sea la técnica quirúrgica a ser utilizada, son valorados por el equipo interdisciplinario en donde el profesional Nutricionista Dietista se encargara de evaluar el estado nutricional y acompañar y asesorar al paciente durante todas las etapas de atención en el componente alimentario, con el fin de prevenir o subsanar, si los hubiere, déficit nutricionales u otras complicaciones que impidan un adecuado ingreso de nutrientes.
Con las técnicas quirúrgicas actualmente más utilizadas, la reducción de la ingesta calórico total y la selectiva intolerancia a ciertos alimentos, se limita el consumo de energía y de muchos micronutrientes esenciales, cumpliendo así con el objetivo quirúrgico el cual es restringir la cantidad de alimentos a ser ingeridos por el paciente, para que el objetivo nutricional sea construir o corregir hábitos alimentarios y estilos de vida saludables, orientando al paciente para que logre un equilibrio entre la cantidad y frecuencia de alimentos ingeridos y la actividad física que realiza.
Es importante tener en cuenta que la cirugía bariátrica es uno de los tratamientos para el manejo de la obesidad que requiere una transformación en los hábitos alimentarios y en el estilo de vida, enmarcadas en la consideración de una alimentación saludable, esto quiere decir, (Adecuada, Completa, Suficiente y Equilibrada), para que se permita la pérdida y el mantenimiento de peso restado durante años; se debe tener muy claro que la cirugía no va a permitir que el paciente consuma de manera ilimitada cualquier tipo de alimento, sin que ello vaya a tener repercusión sobre la evolución del peso corporal.
ETAPA PREQUIRÚRGICA
VALORACIÓN NUTRICIONAL
Antes de la cirugía, el Nutricionista Dietista realiza valoración nutricional y alimentaria, la cual permite:
1. Conocer y relacionar medidas antropométricas y datos bioquímicos( peso, estatura, perímetros de cintura, cadera, muslo, cuello, exámenes de laboratorio; proteínas, minerales).
2. Conocer y analizar ingesta y hábitos, alimentarios y estilos de vida.
3. Conocer capacidad funcional
4. Conocer y analizar conducta alimentaria
ACOMPAÑAMIENTO Y ASESORíA NUTRICIONAL Y ALIMENTARIA
1. Acompañar y asesorar al paciente en reaprender a comer y masticar.
2. Escoger los alimentos según atributos y características especiales.
Seleccionar alimentos de alta calidad nutricional, reducidos en calorías bajo un control de CHOS y grasa y alimentos con contenido de fibra y líquidos
libres de Lactosa.
3. Preparar y conservar los alimentos para preservar los nutrientes.
ETAPA POSQUIRÚRGICA
La alimentación posquirúrgica deberá proporcionar al paciente todos los nutrientes, satisfaciendo por lo menos las cantidades mínimas diarias recomendadas, en volúmenes reducidos.
Las recomendaciones nutricionales de los pacientes, pueden variar ligeramente según el tipo de cirugía practicada:
1. Intervenciones restrictivas. En estos casos es importante la disminución del volúmen de la ingesta por toma, puesto que el reservorio gástrico residual es de capacidad muy reducida.
2. Intervenciones malabsortivas. Menos limitaciones de cantidad, pero, debido a que se trata de corto-
circuitos intestinales, es frecuente que existan problemas con la absorción, especialmente de
las grasas.
3. Intervenciones mixtas. En estos casos, además de la limitación a la capacidad gástrica del paciente, existe una limitación en la absorción de diferentes nutrientes.
Durante el primer mes y medio después de la cirugía, la alimentación del paciente contendrá alimentos de consistencia líquida; posteriormente será modificada a blanda y luego a normal. La alimentación será fraccionada, libre de carbohidratos simples (azúcares) y las porciones deberán ser pequeñas.
El hecho de iniciar con una dieta líquida clara (primera semana) y dieta liquida completa (segunda semana), se da por la necesidad que tiene el organismo de cicatrizar los tejidos. Los individuos que inician alimentos sólidos demasiado pronto, corren el riesgo de atorarse y de no dejar cicatrizar los tejidos completamente, romper las grapas y desarrollar un reservorio gástrico mayor al inicialmente planeado por su cirujano.
Después de la cirugía y luego del período de adaptación, el paciente promedio pronto podrá comenzar a comer desde una media taza hasta más de una taza de comida bien masticada sin sentir malestar. La masticación inadecuada puede causar dolor, reflujo o vómitos. Los pacientes deben comer despacio, reducir el tamaño de las comidas y evitar sobrealimentarse, al igual que ingerir bebidas gaseosas o beber líquidos en exceso. Cuando estas pautas no se cumplen, el reservorio, la salida o ambos, se agrandan y el propósito de la cirugía se anula. Se deben evitar las comidas fuera del horario establecido y el consumo de líquidos altos en calorías. En los pacientes que cooperan y son cumplidores, se observa una modificación del comportamiento que lleva a disminuir la ingesta de calorías y por lo tanto, la pérdida de peso.
Los pacientes sometidos a Bypass deben de por vida consumir complementos de vitaminas y minerales.
RECUERDE QUE LA CIRUGÍA NO CURA LA OBESIDAD Y QUE SÓLO LOS PACIENTES BIEN INFORMADOS Y DISPUESTOS A AMOLDARSE A SU NUEVA VIDA HACEN QUE ESTAS OPERACIONES SEAN UN ÉXITO.
LA META ES UNA VIDA MEJOR, MÁS SANA Y MÁS LARGA.
Dra. Alba Lucía Rueda Gómez
Nutricionista - Dietista PUJ
Auditora en calidada ISO9000-HACCP
Gerencia en Salud Pública U.R.
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